viernes, 12 de noviembre de 2010

Meditación para enfrentar el enojo en esta ciudad.

“Si somos capaces de reconocer los malos pensamientos antes de que se conviertan en odio, nos resultará más fácil controlarlos. De este modo, no corremos el riesgo de reprimir nuestro enojo y de que se convierta en rencor. Controlar el enojo no es lo mismo que reprimirlo.Esto último lo hacemos cuando ya domina nuestra mente, aunque no lo reconozcamos. Pretendemos no estar enfadados y controlamos nuestras acciones, pero no el odio propiamente dicho. Esto es peligroso porque el enojo continuará creciendo en nuestra mente hasta que un día termine desbordándose.

”Gueshe Kelsang Gyatso

No hay comentarios:

Publicar un comentario